lunes, 20 de febrero de 2017

CÓMO FUE EMBOSCADO GÜEMES. Por Abel Cornejo.



Precisamente por lo eficaz que era el sistema de vigilancia, el caudillo jamás se imaginó que la versión que le acababa de contar su hermana pudiese ser cierta. Güemes pensaba que un episodio de esa naturaleza no le podía haber sido ajeno, todo lo contrario. Se jactaba de saber hasta el movimiento del último yuyo del Valle de Lerma. El problema estaba en que antes todos los yuyos se movían en una misma dirección. Desde hacía un tiempo, los traidores se habían escondido en los matorrales y ya nada era como parecía, se respiraba traición en todos los rincones y la conjura, en realidad, era mucho más vasta de lo que dimensionaba el caudillo. Macacha le imploró que esa noche no se quedara en la ciudad, incluso si la versión era falsa. Trató de hacerlo recapacitar de todas las formas posibles, haciéndole notar que no buscaban apresarlo sino asesinarlo. 

Mientras tanto, el Barbarucho avanzó sigilosamente en la quietud de la noche con sus soldados. Bajaron por Los Yacones, llegaron a Lesser, pasaron raudamente por Buena Vista y el oeste de la hacienda de Castañares, hasta que llegaron al Campo de la Cruz. El reloj estaba por marcar la medianoche. Sólo Mariano Benítez estaba al tanto del cambio de domicilio de Güemes, y sabía además que entraba y salía de la ciudad. Todavía era el sábado 7 de junio de 1821. El Barbarucho decidió entonces que sus tropas se dividiesen en legiones y poco a poco fueron ubicándose en sitios claves de la ciudad. Por esa época existían “los huecos”, lo que hoy se llamarían baldíos. Había varios entre las casonas de Salta, y llevaban el nombre de la casa contigua - de Tejada, de Estévez, etc. Éstos se utilizaban para apease de las cabalgaduras y para el estacionamiento de carros y carretas de los dueños de las casas vecinas. Esa noche, Valdez decidió aprovechar los huecos para formar trincheras y piquetes. Por ese entonces la entrada norte de la ciudad era por la calle de la Caridad Vieja - actual calle Mitre -, la continuación del camino real viniendo del Perú. Esta calle se cruzaba con la de la Victoria, que antes se llamaba del Yocci (desde 1906 se denomina España, lo que parece una dura paradoja). La calle de la Victoria llevaba su nombre desde el 21 de febrero de 1813, pues Manuel Belgrano decidió bautizarla con ese nombre en honor al triunfo de las armas de la Patria, el día anterior. 

Tanto por la Caridad Vieja como por la calle de la Amargura - actual calle Balcarce - las tropas españolas fueron sitiando subrepticiamente la ciudad. El objetivo era rodear la casa donde estaba el caudillo. Alguna vez se conjeturó que además de Mariano Benítez hubo otro informante anónimo, porque la eficacia del desplazamiento del Barbarucho hacia el lugar donde estaba el caudillo pareció de una certeza escalofriante. Algunas personas que todavía estaban levantadas escucharon el ruido sordo de los pasos de los caballos en los adoquines. Otros alcanzaron a ver, tras los visillos de las ventanas custodiadas por gruesas de hierro, el paso acompasado y silente de las tropas invasoras. Los faroles de hierro de las esquinas tenían una luz de vela tenue, casi mortecina. Algunos rostros de la Patria Nueva volvieron a iluminarse con la sonrisa torva de la perfidia. Parecía que el grupo que esperaba la “protección” de Olañeta era nutrido. 

(páginas 466/68 de “LA MIRADA DE GÜEMES, UNA HISTORIA POLÍTICA”, Fondo Editorial de la Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta, ciudad de Salta, 2015). 

 Imagen: Esta ilustración recrea el momento en que Güemes es alcanzado por un disparo enemigo.


Don Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano Ph.D. Parentezco en con el General Don "Martín Miguel de Güemes". i. ISAAC3 ROQUÉ GÜEMES, b. 1846, Córdoba, Córdoba, Argentina; d. 29 de marzo 1920, Córdoba, Córdoba, Argentina. 10. ii. ENRIQUETA ROQUÉ GÜEMES, b. 1847, Córdoba, Córdoba, Argentina. iii. CONSTANCIA ROQUÉ GÜEMES, b. 10 1849, Córdoba, Córdoba, Argentina; m. PABLO C BELISLE, 09 Jun 1892, Córdoba, Córdoba, Argentina; Matrimonio: Nuestra Señora del Pilar.


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