sábado, 25 de marzo de 2017

Memorias de Francisco Javier de Mendizábal, quien formaba parte del ejército realista.


Firma de Francisco Javier de Mendizábal (1765-1838), 
director del Real Cuerpo de Ingenieros durante la Guerra de la Independencia. 


Francisco Javier de Mendizábal, quien formaba parte del ejército realista, no reseña en sus memorias lo sucedido en Humahuaca al comenzar marzo. Días después, el 6 de abril, alude al suceso. Desde que el ejército se situó en Jujuy fueron continuos los tiroteos con las partidas de gauchos que venían a observar nuestras avanzadas, y algunas de éstas y otras que salían a forrajear, fueron atacadas y destrozadas con fuerzas superiores, causándonos la pérdida de algunos oficiales y soldados; pero el 13 y el 15 vinieron los gauchos en número de más de 600 el primer día y más de 900 el segundo a atacar a Jujuy, donde no habían quedado más fuerzas que Extremadura y Gerona, y parte de los escuadrones de honor y Dragones de la Unión, por haber salido a varias expediciones los otros cuerpos; pero fueron completamente batidos los gauchos y tuvieron considerable pérdida, de nuestra parte hubo dos oficiales y algunos soldados muertos y otro prisionero con un soldado y varios heridos. 

Entre el 5 y 6 de abril llegaron al cuartel general en Jujuy las tres expediciones que habían salido anteriormente por diferentes rumbos y todas con dirección a Orán adonde se supo se dirigían con su presa los enemigos que habían sorprendido a Humahuaca, habiendo logrado quitarles los 6 cañones, las municiones, fusiles y demás efectos que apresaron allí; los enemigos tuvieron en varios encuentros gran número de muertos y heridos, y se les tomaron 22 prisioneros, recobrándose también los 14 que nos tomaron en Humahuaca. El escuadrón de Húsares de Fernando VII habiéndose adelantado algo de su división fue atacado por fuerzas superiores en el Volcán y al paso del río de Reyes, más en el primer punto logró dispersarlas completamente, y en el segundo matarles 30 hombres, incluso dos oficiales, sin que se supiera el número de heridos que tuvieron. Se pasaron también a nosotros un oficial y ocho soldados del caudillo Arias; nuestra pérdida consistió en las dichas expediciones en un sargento muerto y un subteniente herido con 6 soldados de todas armas [sic]. También nos tomaron los enemigos un oficial de E.M.G. con un sargento, un cabo y cuatro soldados del escuadrón de Fernando VII cerca de Tilcara por haberse adelantado desde ese punto solos para regresarse a Jujuy. 

El mismo mes de abril habían salido del cuartel general al mando del jefe interino del E.M.G. don Gerónimo Valdés, 300 hombres de Extremadura, 200 de Gerona, 60 caballos de la guardia de honor y Dragones de la Unión, con un cañón; su efecto fue sorprender la partida del caudillo Corte que estaba acampada en los bajos de Palpalá y adquirir noticias en Zapla del camino que traía la división del brigadier Olañeta para auxiliarlo, pues se decía habían salido gruesas partidas enemigas a atacarlo. La sorpresa de Corte se verificó por completo, pues se fueron tomando las avanzadas sucesivamente y los prisioneros que se hicieron condujeron nuestras tropas al campamento, sin ser sentidas hasta que estuvieron a tiro de pistola. Solo Corte con tres o cuatro de los más allegados pudieron escapar por tener ensillados los caballos y los demás que fueron muertos en el campo, escapándose solo dos oficiales y 16 soldados que fueron prisioneros del furor de nuestra tropa que anunciaba vengar a sus compañeros de armas que en otras acciones habían perecido; además se cogieron algunas mulas y caballos en la tienda de Corte, su equipaje y algún dinero. 

Después de esta sorpresa que se verificó antes del amanecer pasó la división el río Grande y fue a Zapla donde adquirió noticias de que el brigadier Olañeta venía con su división por la Ormenta y que los enemigos habían contra marchado de San Pedro para recibir a dicho brigadier; en consecuencia de estas noticias se dirigió hacia las Capillas encontrando a poco trecho a los enemigos en gran número, los que no tuvieron valor de oponerse al paso de la columna, y sólo las guerrillas bastaron para despejar el campo. Al anochecer ya estaba nuestra división en las Capillas y habiendo sabido que aquel mismo día había salido el brigadier Olañeta con la suya para el cuartel general, permaneció el día siguiente con el objeto de sacar ganado, lo que verificó en el número de 300 reses, regresando con ellas al mismo cuartel general. 

Se tuvieron por este tiempo noticias de Cochabamba que anunciaban haber vuelto a remanecer en el partido de Ayopaya el caudillo Lira en unión de Gandarillas y otros, obligando a aquel gobernador expediciones contra ellos. 

El 13 de abril Mendizábal escribió: 

Reunidas en Jujuy el 5 de abril las expediciones que regresaron del lado de Orán, se puso el cuartel general en movimiento este día para Salta con 1000 infantes y 320 caballos y 4 piezas, habiéndose destacado el anterior una columna móvil de 200 hombres para abrir la comunicación del interior. Los enemigos que se dejaron ver en poco número durante las tres primeras horas de la marcha, se fueron reforzando poco a poco y redoblando su resistencia hasta la Caldera en donde se hizo noche el 14, y persuadidos los enemigos ya de que se iba sobre Salta, se decidieron a defender a palmos cuanto bosque, río y desfiladero hay desde este punto hasta la ciudad, pero las dos compañías de cazadores de Extremadura, tres de Gerona y los destacamentos de caballería que llevaban la cabeza al mando del teniente coronel 2do ayudante del E. M. don Bernardo de la Torre con orden de no detener un instante la marcha, fueron desalojando a los enemigos de todas sus posiciones con tal intrepidez que antes de las dos de la tarde ya estaban sobre la entrada de la gran pampa de Castañares, adonde había dispuesto el general en jefe hiciesen alto, tanto para dar algún descanso a la tropa, cuanto para formar los cuerpos en columnas de ataque, por si Güemes como se presumía trataba de defender la población. 

A las tres de la tarde puesta la división en el orden conveniente, emprendió su marcha sin contestar ni aun a las guerrillas al vivo fuego que sufrían; pero como luego se observó formada delante de las mismas casas una línea que parecía de 400 a 500 caballos, tuvo orden el coronel Sardina para que con el escuadrón de húsares y los dragones americanos tomase al trote la derecha del pueblo, mientras las guerrillas reforzadas con dos compañías de Gerona que se conceptuaron suficientes para deshacerlos por el frente, continuaban su camino sobre la población. Todo sucedió como lo había previsto el general, pues los enemigos asombrados con solo la vista de nuestras columnas y dos cañones que pusieron las balas en medio de sus grupos, se desordenaron y cayeron en su fuga sobre la caballería del coronel Sardina que los acuchillo y persiguió hasta el río, habiendo sido el resultado de todo la ocupación de la ciudad el 16. La pérdida del enemigo ha sido considerable según la declaración de los prisioneros, la nuestra consistió solamente en la de un capitán y seis soldados heridos. En la ciudad se encontraron pocas familias y alguna harina y aguardiente que no pudieron llevar.


Don Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano Ph.D. Parentezco en con el General Don "Martín Miguel de Güemes". i. ISAAC3 ROQUÉ GÜEMES, b. 1846, Córdoba, Córdoba, Argentina; d. 29 de marzo 1920, Córdoba, Córdoba, Argentina. 10. ii. ENRIQUETA ROQUÉ GÜEMES, b. 1847, Córdoba, Córdoba, Argentina. iii. CONSTANCIA ROQUÉ GÜEMES, b. 10 1849, Córdoba, Córdoba, Argentina; m. PABLO C BELISLE, 09 Jun 1892, Córdoba, Córdoba, Argentina; Matrimonio: Nuestra Señora del Pilar 

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