domingo, 9 de abril de 2017

Carta a los Postulantes a ingresar a la Orden de Los Caballeros de Su Santidad el Papa “San Ignacio de Loyola”.


Estimado postulante: Has decidido, me imagino que guiado por el Espíritu de Dios, ingresar a la Orden de Caballeros de Su Santidad el Papa de “San Ignacio de Loyola. "

Cuya Misión es robustecer en sus miembros la práctica de la vida cristiana según las enseñanzas de la Iglesia, observando como base los principios de la caridad, sostener y ayudar a las obras y las instituciones de culto, caritativas, culturales y sociales con el que la Soberana Orden mantiene vínculos tradicionales. 

Velar por el Desarrollo Social, la conservación de las buenas costumbres, la vida, la familia, los derechos humanos, la propagación de la fe en todo el mundo, unidos en la caridad del símbolo de la Soberana Orden así como a todos los hermanos cristianos. 

Si te guía el amor a Jesucristo y su Evangelio y el espíritu de servicio a los demás, has llamado a la puerta del lugar indicado, aquí encontrarás lo que buscas: superación personal, sacrificio, lucha contra las bajas pasiones, entrega al prójimo, defensa de la fe, humildad...,es decir, todas y cada una de las virtudes que deben practicarse en una entrega al servicio de Dios , la Patria y a su Iglesia. 

Si por el contrario, te sientes atraído por los oropeles, por las espadas, por las capas o por las historias fantasiosas de tesoros ocultos, de misterios escondidos, busca otro sitio porque no hay lugar en la Orden de San Ignacio de Loyola para parafernalias ni fantasías. 

La nuestra es una religión dedicada al servicio del Prójimo. En la que la dualidad monje-guerrero se ensambla en una perfecta armonía: El monje ora, trabaja y se forma para ser útil al Pueblo de Dios. El guerrero emplea su espada para luchar contra todo lo que ataque los fundamentos de la fe: contra la codicia, la hipocresía, la desesperanza, el engaño, el ataque al Evangelio y sobre todo el ataque a Jesucristo Resucitado, base en la que se sustentan todas las cosas. 

Si quieres comprometer tu vida en una "cruzada" contra la maldad, este es tu sitio. No pidas nada. Tendrás dos armas invencibles: El Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo y la Regla que nos han transmitido aquellos que pagaron con su sangre y su sacrificio la entrega, que en su día hicieron de sus vidas a esta religión. 

No andarás solo el camino, si eres fiel, estarás acompañado de invisibles soldados que guiarán tu espíritu en la entrega perfecta a Dios. Y de hermanos visibles que serán tus hermanos y tenderán su mano para que no tropieces, y si a pesar de todo caes, ayudar a ponerte en pié, limpiarte la suciedad y guiarte hacia la meta final. 

En fín, todo esto será tu compromiso si decides unirte a la Milicia de San Ignacio. Que no te confundan, que nadie te engañe.



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